Tras quemar todas las palabras de amor que conocía
creyendo sobrevivir el invierno entre tus brazos,
descubrí que el peor frío llega con la indiferencia,
aquella que deja congelar mi corazón entre tus manos.
Mientras seguía tus pasos sin esperanza alguna
entre rosas, claveles y girasoles, me volví tu giraluna...
"mis palabras son tan tuyas como mías."
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